| 21 Octubre 2009
La Iglesia es una comunidad espiritual pero vive inmersa en el mundo, por tanto necesita también de medios materiales para poder cumplir su misión en la tierra; y en este sentido, todos los católicos somos responsables de ayudar a la Iglesia en el desarrollo de su misión pues el dinero recaudado se destina a la construcción y mantenimiento de los templos, atención pastoral mantención de seminarios y seminaristas, gastos del personal de las parroquias, liturgia, etc.
Nuestras recaudadoras hacen una gran labor, y con mucho amor de Dios llevan a cabo su tarea. Todos estamos llamados a colaborar con la Iglesia en su misión; pueden inscribirse para su aporte en la oficina de la parroquia.



